A los
hombres se les ha de aplastar o mimar, pues se vengan de las ofensas ligeras,
ya que de las graves no pueden
La
guerra no se evita, se retrasa para ventaja del enemigo
Quien
propicia el poder de otro, labra su propia ruina
Los
hombres hacen daño o por odio o por miedo
Quien
cree que nuevas recompensas hacen olvidad viejas injusticias, se engaña
La
naturaleza del hombre es contraer obligaciones entre si tanto por los favores
que se hacen como por los recibidos
No es
una victoria verdadera la que se consigue con armas ajenas
Las
armas de otro o te vienen grandes o te pesan o te oprimen
Un príncipe
sabio jamás permanecerá ocioso en tiempo de paz
Los
hombres vacilan menos en hacer daño a quien se hace amar que a quien se hace
temer
Un príncipe
debe tener poco temer a las conjuras cuando goza del favor del pueblo
Un príncipe
debe ejecutar a través de otros las medidas que puedan acarrearle odio, y por sí
mismo las que reporten el favor de sus súbditos
El que
no es tu amigo buscara tu neutralidad, el que lo es te exhortara a que combatas
a su lado
Un príncipe
debe mostrar su aprecio poe el talento
Los
buenos consejos han de nacer de la prudencia del príncipe, y no la prudencia
del príncipe de los buenos consejos
Solamente
son buenas, seguras y duraderas aquellas formas de defensa que dependen de uno
mismo
